Investigación de: Ramiro Álvarez Cadena y Daniel Álvarez Cadena
En agosto de
1977, la Comisión del Acuerdo de Cartagena tomó la Decisión 120, que establece
la asignación para que el Ecuador fabrique automóviles entre 1050 y 1500 centímetros
cúbicos. El 18 de diciembre de 1978 se suscribe un contrato firmado por Galo
Montaño, Ministro de Industrias, Comercio e Integración (MICEI), en
representación del Ecuador y por Gottlieb M. Strobl de la empresa alemana
Volkswagen AG (VW), para ensamblar primero y fabricar después un automóvil de
modelo Golf. Para concretar este proyecto la VW se comprometía a realizar el
estudio de factibilidad y el gobierno ecuatoriano a aprobarlo, sin embargo este
segundo pasó jamás se realizó, pues los funcionarios responsables dieron largas
al programa automotor, hasta que éste se esfumó en el tiempo.
De concretarse
el contrato, se proyectaba un impacto económico positivo para el Ecuador y
especialmente para Riobamba, pues se planteaba que la mano de obra en la
ejecución de la planta terminal y de la planta de motores sería de 2.200
puestos de trabajos directos y de 8.800 indirectos. Para el país, se generaría
un valor de producción anual de 4 mil 500 millones de sucres, creando un valor
agregado de 1850 millones de sucres y posibilitando exportaciones por un monto
de 3750 millones de sucres a partir de 1982. Fernando Guerrero, Gerente General
del Parque Industrial de Riobamba entre 1976 y 1982 sostiene que el “El efecto multiplicador por empleo
indirecto era inmenso. Y detrás de la Volkswagen, quién sabe lo que hubiera
venido, porque teníamos muchas proyecciones”.
Inicialmente la
instalación de la fábrica VW tuvo apoyo y se consideró factible, de no mediar
los intereses económicos y políticos, pues mientras más cerca se hallaba su
ejecución, nuevas trabas ponían los funcionarios de turno. Existió el apoyo de
las autoridades, capitales riobambeños, las fuerzas vivas, instituciones,
organizaciones de trabajadores, gremios, cámaras y barrios de la ciudad. Varias
fueron las misiones de delegados alemanes a Riobamba para verificar el sitio
donde se instalaría la fábrica. El 8 de enero de 1979, visita la ciudad el
embajador de Alemania Karl Rolf Nagei; también estuvo la misión diplomática
alemana que asistió a la trasmisión de mando del presidente Roldós el 10 de
agosto de 1979, encabezada por Hans Joshen Vegel, Ministro de Justicia de
Alemania.
Una vez firmado
el contrato, se estableció el siguiente cronograma: 1) En 1979 el estudio de
factibilidad presentado por la Volkswagen, 2) En el mismo año, la aprobación
del estudio por el Gobierno Nacional, 3) En enero de 1980 comenzaría la fase de
ensamblaje de un vehículo modelo, 4) En 1981 se realizaría la incorporación de
partes, piezas y componentes nacionales, 5) En 1982 se iniciaría el ensamblaje
del motor, 6) En 1983 se previó realizar el maquinado de las partes que le
componen. De acuerdo a esta programación y debido a las circunstancias políticas
del país, el proyecto debió comenzar durante la administración de Jaime Roldós
Aguilera; sin embargo, apenas se posesiona su gobierno, el diario El Comercio
recoge la declaración del Ministro de Industrias Martín Manosalvas, en la que
manifiesta que se harán nuevas evaluaciones sobre los lugares en los que irá la
empresa.
Esta fue la
primera de muchas declaraciones realizadas por los Secretarios de Estado de los
gobiernos de Roldós y Hurtado, que en el período comprendido entre 1979 y 1983,
establecieron nuevos plazos o impusieron nuevas condiciones a la empresa
alemana para aprobar el estudio de factibilidad. Ante la opinión pública los
Ministros de Industrias que se sucedieron, manifestaban su apoyo al proyecto,
pero cuando debía tomarse la decisión gubernamental de aprobar las
planificaciones presentadas por la VW, aparecía una nueva traba de orden
político o técnico.
En julio de
1980, los empresarios Joaquín Orrantia González de Guayaquil, Presidente de los
Importadores de Vehículos, Carlos Ponce Martínez, importador de Mazda en Quito
y Esteban Cordero, importador cuencano, llevaron el caso hasta la Comisión
Investigadora de la Cámara Nacional de Representantes, donde se opusieron a la
instalación de la VW y proponían que se podía otorgar a la ciudad una
ensambladora y no como fábrica de automotores.
El 4 de
noviembre de 1982, la Comisión Nacional Automotriz resuelve replantear nuevas
condiciones del contrato original de diciembre firmado en diciembre de 1978,
por lo que la VW debe presentar un nuevo estudio.
Las autoridades
de Riobamba y la provincia reaccionaron ante las resoluciones de estos
funcionarios, mediante telegramas, reuniones de trabajo o de la organización de
manifestaciones públicas, pero no tenían el suficiente peso político para
obligar a los personeros del gobierno para que firmen el contrato definitivo y
que empiece la fabricación de vehículos.
Para Fernando
Rodríguez, Prefecto de Chimborazo durante este período, “no hubo la menor intención del Dr. Oswaldo Hurtado Larrea de mover un
solo dedo para esta posibilidad de traer la Volkswagen a Chimborazo…”. En
efecto, los funcionarios del Gobierno de Hurtado no creían que fuera
‘conveniente’ su aplicación. En mayo de 1982, diario El Comercio publica la
declaración del Ministro de Industrias Orlando Alcívar, quien manifiesta que “el ensamblaje de autos en Riobamba no
tendría razón de ser, salvo que se rediseñe la planta”, criterio que
coincide con los planteamientos de los importadores de vehículos.
En julio de 1982
diario El Expreso publica que el Ministro de Finanzas Jaime Morillo, anunció
que se suspenderá la construcción de la planta automotriz de la VW en Riobamba
como una de las medidas de austeridad del Gobierno, argumento que no tenía
sustento, pues de acuerdo al telex enviado por el Concejo Municipal de Riobamba
el “Gobierno no aportará del Presupuesto
Nacional ni un solo centavo. El Aporte del Gobierno lo hará a
través de Cordinauto, Institución que gracias a crédito obtenido por el
Gobierno anterior de parte de BEDE, pueden, sin ningún sacrificio fiscal,
cubrir la cuota que le corresponde. Pero si usted, por
cualquier razón, no desea ocupar tales fondos, le ruego hacer aplicación del Art. 82 Ley Fomento Automotriz, y abrir las puertas para que otros
organismos y la empresa privada de Chimborazo y del país, cubran el porcentaje
a que tiene derecho el Gobierno”. (la cursiva es de los autores)
Finalmente, el
Ministro Alcívar al ser consultado en enero de 1983 sobre el programa
automotriz, señaló “en las actuales
circunstancias, este programa no debe desarrollarse”. A partir de esta
fecha y pese al enorme despliegue de fuerzas de las autoridades de la ciudad y
las fuerzas vivas de toda la provincia, el proyecto se desvanece y se olvida.
Tratamos de contactarnos por dos
ocasiones con el ex Presidente Oswaldo Hurtado y con el ex Ministro Orlando
Alcívar, pero la única respuesta que recibimos fue de este último quien señaló:
“Han pasado más de 30 años del asunto por lo que no
tengo muy nítidas las razones que, además, casi nunca se expresan con mucha
claridad cuando responden a decisiones empresariales que no trascienden más
allá de los directivos y accionistas, pero creo recordar que la empresa VW solo
hizo estudios preliminares y nunca una propuesta formal del proyecto terminado
con la descripción del desarrollo de sus correspondientes etapas”.
Los
retrasos del proyecto
Abril de 1980 El Ministro Germánico Salgado del MICEI señala que el proyecto de
factibilidad presentado por la empresa Volkswagen sufrirá modificaciones lo que
supone el retraso para armar el modelo Passat, que serviría para capacitar al
personal de la planta.
Julio de 1980 Los importadores de vehículos se
oponen la la instalación de una fábrica de automotores
El Ministro
Salgado dice que la VW presentará estudio de factibilidad ‘revisado’ en septiembre
y en consecuencia no puede anticipar cuándo se llegará a un acuerdo definitivo.
Diciembre de
1980 El Gobierno de Roldós aplaza
indefinidamente el proyecto de instalación de la VW.
Enero de 1982 En reunión del Presidente Oswaldo
Hurtado con varios Ministros entre ellos el canciller Valencia Rodríguez, el
Gobierno estudia la posibilidad para plantear una revisión del programa
automotriz.
El Ministro
de Salud Francisco Huerta Montalvo se
pronuncia en contra del programa automotor.
Mayo de 1982 El Ministro Orlando Alcívar del
MICEI sostienen que el programa en Riobamba no tiene razón de ser, salvo que se rediseñe la planta.
Julio de 1982 El Ministro de Finanzas Jaime
Morillo anuncia que se suspenderá la construcción de la planta automotriz de la
Volkswagen en Riobamba como una de las medidas de austeridad del Gobierno.
Agosto de 1982 León Roldós, Vicepresidente de la
República sostiene que se debería eliminar al programa automotor del Plan de
Desarrollo Nacional.
Noviembre de
1982 El Ministro de Industrias informa
que la Comisión Nacional Automotriz en sesión de 4 de noviembre de 1982
resolvió replantear nuevas condiciones del contrato original.
Enero de 1983 El Ministro Orlando Alcívar dijo
que en las actuales circunstancias, este programa no debe desarrollarse.
ENTREVISTA
“El
Dr. Oswaldo Hurtado se dejó presionar de los importadores y no dictó el
Decreto”.
Fernando
Guerrero, es un abogado Chimboracense que ha desempeñado funciones de
relevancia en el contexto local y nacional: Alcalde de Riobamba (1972 – 1976 y
1998 - 2002), Vice Presidente del Congreso Nacional (1987 - 1988), Representante
a la Asamblea Nacional (1997 - 1998). Como Gerente General del Parque
Industrial Riobamba entre 1976 y 1982, fue uno de los promotores de la
instalación de la fábrica Volkswagen en la ciudad.
¿Cuáles
fueron los antecedentes del proyecto de instalación de la fábrica de vehículos
Volkswagen en Riobamba?
En
aquel entonces Alcalde era el Dr. Edelberto Bonilla Oleas, el inversionista
promotor era el Sr. Rufo Didonato Chiriboga y quien les habla era Gerente
fundador del Parque Industrial. Era el gobierno del Dr. Oswaldo Hurtado Larrea,
allí ya empezaron ciertas molestias, mucha oposición por parte de los
empresarios radicados en Quito y Guayaquil, no voy a mencionar el nombre de
alguno que se opuso tenazmente y que influenció en Oswaldo Hurtado para que no
dicte el Decreto correspondiente, aceptando la presencia de Volkswagen mediante
un contrato con el Estado, fue un importador de vehículos radicado en Quito,
que hacía el gran negocio. El Dr. Oswaldo Hurtado se dejó presionar de los
importadores y no dictó el Decreto, fue cuando todo el proyecto se echó a pique.
¿Cuáles
fueron los motivos para que el gobierno del Triunvirato decida la instalación
de la fábrica Volkswagen en Riobamba?
Existía
una legislación que ya está fuera de vigencia, la Lista de Inversiones
Dirigidas (LID), que pretendía que se desarrollen nuevos polos, que no solo sea
Quito, Guayaquil o Cuenca, si no otras ciudades pequeñas como Riobamba y Ambato.
Y entonces ese gobierno asigna la Industria Automotriz a nuestra ciudad.
El
Proyecto de Volkswagen no pasó de la etapa de planificación, ¿por qué nunca se
pasó a las etapas de ejecución?
Porque
la política intervenía, los señores importadores se opusieron tenazmente a que
la planta se instale aquí.
En
julio de 1980 se reúne la Comisión Investigadora de la Cámara Nacional de
Representantes, para tratar las denuncias de los importadores. En esa reunión
el presidente de la Comisión Jaime Damerval manifiesta que la integración
andina es peligrosa para la soberanía nacional, ¿conoce usted si existieron
presiones a políticos para no instalar la fábrica en Riobamba?
Con
toda seguridad, yo fui legislador tres veces y conozco todos los secretitos de
los políticos y sobre todo de personas como las que usted acaba de nombrar, que
es un guayaquileño. En Quito un señor Ponce. Presionaron a los políticos. ¿Cómo
les presionan? Por intereses.
Los
nombres de los importadores que se opusieron y que estuvieron en la Comisión
son Joaquín Orrantia…
Importador
de todo lo que es General Motors y Ford.
Carlos
Ponce Martínez…
Es
al que yo me refería antes, de la Mazda.
Esteban
Cordero
Cuencano,
ya no vive ninguno. Ellos fueron y punto. Nosotros no teníamos poder político,
fuerza política. Edelberto Bonilla era Alcalde, pero no había llegado todavía a
ser Presidente del Congreso, para ver si de allí paraba la cosa y se
posibilitaba. Y Oswaldo, lamentablemente, no tuvo las agallas para decir,
contra viento y marea, eso va porque va. La Dictadura hizo lo que pudo y Galo
Montaño hizo lo que pudo, pero más pudieron los intereses económicos.
El
Ministro de Finanzas señaló que el proyecto automotriz no era viable debido a
la crisis económica que enfrentaba el país en 1982
Si
el Presidente de la República se amarraba los pantalones, ¡qué Ministro de
Finanzas ni qué nada!. Cuando el presidente quiere hacer algo ¿a quién le hace
caso? Manda y punto.
Existe
un período de tiempo a partir de 1982, en el cual el proyecto se esfumó y no se
vuelve a tratar el tema con énfasis, ¿Hubo algún evento definitivo que eliminó
el proyecto automotriz o simplemente el gobierno le dio largas?
Se
esfumó y como usted señala: estudio, tras estudio, que hay que hacer de nuevo y
no sé cuántos más y al final, se esfumó, ya todo el mundo bajó la guardia.
¿Qué
hubiera pasado en Riobamba si la Volkswagen se instalaba?
¡Imagínese,
imagínese! Si no estoy mal eran 800 trabajadores. El efecto multiplicador por
empleo indirecto era inmenso. Y detrás de la Volkswagen, quien sabe lo que
hubiera venido, porque teníamos muchas proyecciones con Montaño y con Bonilla,
no sólo relacionado con la empresa Volkswagen, eran otras industrias…
Crónica:
El sueño perdido de los riobambeños
En 1978 el
Ecuador es gobernado por un Triunvirato militar que ha prometido convocar a
elecciones democráticas para el siguiente año. En esa época, Riobamba es una
pequeña ciudad enclavada en el centro del país, que conserva un aura rural,
producto de la alta migración de campesinos y el espíritu conventual y
conservador de sus pobladores.
Las calles de
los barrios periféricos aún son de tierra y el tráfico es tan ligero que los
niños caminan diariamente a sus escuelas. Las adolescentes sueñan con John
Travolta y los jóvenes imitan al actor, vistiendo chompas de cuero de Guano.
Los bachilleres estudian carreras técnicas en la Escuela Superior Politécnica
de Chimborazo, muchos emigran hacia Quito, Guayaquil o Cuenca buscando opciones
educativas más atractivas como el Derecho o la Medicina, pero la mayoría emigra
en busca de trabajo, pues la ciudad se sume en una profunda crisis económica.
Los padres de
familia se dedican a la artesanía, a la pequeña industria o son funcionarios
públicos, llegando a fin de mes gracias al crédito de las tiendas populares. Los
intelectuales debaten intensamente acerca de si Bolívar escribió ‘Mi Delirio
sobre el Chimborazo’, en la ciudad. La mayor fábrica de Riobamba ‘El Prado’
quebró, dejando en el desempleo a cientos de trabajadores y ahondando la crisis
de la población.
En medio de esta
situación, Galo Montaño Pérez, Ministro de Industrias, Comercio e Integración,
es invitado a la ciudad por el Presidente del novel Parque Industrial de
Riobamba en mayo de 1978. Meses después, la impresión que le causa esta visita
le impulsa a destinar la fabricación de vehículos para Chimborazo, en base al
contrato firmado con la fábrica alemana Volkswagen (VW).
Ese proyecto
causó honda repercusión en la economía de la ciudad, algunos empresarios se
adelantaron para instalar medianas empresas que podrían servir a la VW, miles
de ciudadanos centraron sus esperanzas en trabajar con los alemanes, pues el
75% estaba sub o desempleado y las autoridades proyectaron salir de la crisis
seccional.
Para 1980
debería fabricarse el primer vehículo. Los riobambeños ya soñaban con montar en
un ‘Golf’ a la familia y pasear por las polvorientas avenidas. Sin embargo, los
ministros de Industria del Gobierno de Roldós y Hurtado fueron poco a poco
dilatando el sueño de todo un pueblo. En cuanto se acercaba el cumplimiento de
los plazos, se daban modos para hundir en la frustración este sueño, hasta
matar, por el cansancio, las esperanzas de desarrollo industrial de Riobamba.
Nunca es tarde para conseguir lo que muchos coterraneos despreciaron para el bienestar de sus paisanos, para impedir el desarrollo no solamente de Riobamba, sino de la Provincia, así como se olvidaron de su cantón y ciudad Riobamba, debemos olvidarnos de estos oscuros personajes, pero quien dijo que no se puede,ahora que tenemos mayor conciencia de lo que son las crisis, ahora que los jóvenes que emigramos para conseguir nuestros sueños ya somos profesionales y ya tenemos mayores y mejores conocimientos y lo que es más importante, ahora que sabemos que solamente con la solidaridad y con el desapego a figuretear, podemos alcanzar lo que merece Riobamba, entonces ¿cual es la razón para no conseguir que las grandes potencias se den cuenta que las mujeres y hombres de la Sultana de los Andes pueden erigirse como una potencia en cualquier plano que se proponga?, eso es lo que pienso y haber si realmente existe la voluntad y el coraje para retomar lo que a Riobamba le pertenece.
ResponderEliminarPues ya no pudieron en ese tiempo, ahora vamos a darle duro los empresarios que ahora estamos en Riobamba y asi no seamos riobambenos, tenemos gente talentosa y capaz, solo tenemos que darnos la oportunidad nosotros mismos que si se puede!
ResponderEliminarEn la actualidad sigue existiendo el interés de la alemana Volkswagen por montar una planta ensambladora, en este caso para la camioneta Amarok, que actualmente se ensambla en una planta de Quito, que no es de propiedad de volkswagen. Se de primera mano que incluso han realizado ofertas económicas por la compra de terrenos en el Parque industrial 🏭 a los actuales propietarios. Queda en manos de la alcaldía, la prefectura, la gobernadora y los asambleístas. El realizar gestiones para saber si este proyecto tiene vida y vialidad para ejecutarse
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