¿Por qué tiene Riobamba dos fechas de independencia?

 En 2020, año insólito que vivimos, pronto recordaremos los doscientos años del levantamiento de los riobambeños, un 11 de noviembre de 1820, razón por la cual es necesario cuestionarse su importancia auténtica, venida a menos, en el contexto de la Historia de Riobamba.

Parque Sucre, con la fuente de Neptuno y el Colegio Pedro Vicente Maldonado, al fondo
  

En 2013, realicé una investigación personal respecto a la relevancia del movimiento independentista del corregimiento de Riobamba, que la compendié en el artículo llamado “11 de Noviembre de 1820: Inicio de la Independencia de Riobamba”, donde expuse hechos históricos poco conocidos por los ciudadanos – aunque sí dentro del círculo de los investigadores –, como las consecuencias que sufrieron los riobambeños que se unieron a la causa y la existencia de factores históricos que permiten considerarlo más que un evento efímero, como se lo concibe actualmente.

Como todos conocemos, Riobamba también conmemora otro momento histórico de su proceso independentista, que tiene mayor importancia cívica, la denominada “Batalla de Riobamba”, ocurrida el 21 de abril de 1822, entre la vanguardia del ejército liderado por Antonio José de Sucre y la retaguardia del ejército realista, comandado por Carlos Tolrá.

Sin embargo, lo que pocos conocen es que existió un intenso debate para determinar cuál de los dos eventos deberían recordarse dentro del calendario cívico. De acuerdo al historiado Franklin Cepeda, todo sucedió a principios del siglo anterior, cuando el jesuita José Félix Heredia, sostuvo una encarnizada batalla intelectual y política para mantener vigente al 11 de noviembre como “la verdadera fecha política seccional”.

Sus gestiones lograron que el cabildo de la ciudad declare a esta fecha de Primer Orden de la Independencia de Riobamba”, reconociendo como próceres “a quienes participaron en el pronunciamiento libertario. En efecto, en este día, ocurre un suceso importante en la historia local, pues es el pueblo de Riobamba el que se levanta a favor de la liberación, se desconoce a la autoridad que responde a España, se toma pacíficamente el cuartel militar, se forma una Junta de Gobierno y se redacta un Acta de Independencia. 

Por otro lado, señala Cepeda, el escritor, periodista, Presidente del Concejo Municipal de Riobamba (alcalde) y latifundista Luis Alberto Borja Moncayo, logra modificar el orden de importancia de los hechos históricos, pues se empeñó en cambiar la fecha cívica al 21 de abril, argumentando el valor estratégico de la “Batalla de Riobamba”, en el contexto de las guerras libradas en el territorio de la Real Audiencia de Quito.



 

Posteriormente, la tesis de Borja Moncayo se impone en el contexto político y se refleja en los eventos cívicos y en el discurso intelectual y educativo, socializándose la idea que, sin el triunfo de Riobamba, no hubiese sido posible la independencia definitiva el 24 de mayo de 1822, hipótesis que debería debatirse desde la perspectiva estratégica militar, analizando las bajas recibidas por el ejército español y su incidencia en el resultado de la batalla final, en las faldas del Pichincha.

Al tener Riobamba dos fechas de independencia y emancipación, cabe preguntarse: ¿Es posible tener dos independencias separadas apenas con dos años? ¿Cuál de los dos eventos es más importante desde el punto de vista histórico? ¿debería reconocerse únicamente aquella en la cual se selló realmente la independencia de España o aquella en la cual fue producto de una organización y movimiento nacido del pueblo?

Al respecto, los riobambeños deberíamos ceñirnos a los acontecimientos históricos y no simplemente a las decisiones políticas posteriores, estudiando casos similares de otras ciudades que recuerdan similares acciones independentistas, como Guaranda (10 de noviembre), Latacunga (11 de noviembre) y Ambato (12 de noviembre).

Comentarios