11 de Noviembre de 1820: Inicio de la Independencia de Riobamba


Parque Maldonado, donde se reunieron los próceres

Riobamba celebra dos fechas de independencia, que responden a un mismo período de intensa lucha política y militar entre los ejércitos independentistas y las fuerzas españolas. Varios son los antecedentes que motivaron el primer levantamiento popular en la villa de Riobamba el 11 de Noviembre de 1820, producto de la situación económica, social y política de las colonias.

Para comprender el contexto de este evento histórico, debemos conocer algunos hechos importantes:

- El 10 de agosto de 1809, dos quiteños recorren la Plaza Central de la capital y se presentan en la mansión del presidente de la Real Audiencia de Quito, con una carta dirigida al Conde Ruiz de Castilla, para informarle que ha sido destituído y queda bajo arresto domiciliario. Una vez cumplida su tarea, Morales y Quiroga regresan donde los Marqueses de Solanda, Villaorellana y Miraflores para hacer conocer el éxito de la misión. Esa tarde queda constituida la Junta Suprema de Gobierno, con Don Juan Pío Montúfar,  marqués de Selva Alegre, como Presidente. Como puede verificarse respecto a los títulos de los líderes, fue una iniciativa de la nobleza quiteña.

- España, a través de una ley, declara la pena de muerte a todos los participantes de la sublevación y comienza un proceso legal de persecución a los implicados. El 2 de agosto de 1810, grupos de quiteños conspiran para liberar a los próceres encarcelados, pero las tropas se adelantan y ejecutan a los cabecillas del movimiento subversivo, entre ellos: Crnl. Juan Salinas, Dr. Juan de Dios Morales, Dr. Manuel Rodríguez Quiroga, Dr. Juan Pablo Arenas, Francisco Xavier Ascázubi, don Pedro Montúfar, Tnte. Juan Larrea y Guerrero.

- Después de más de una década en la que los españoles recuperaran su poder en la Real Audiencia de Quito, el 9 de octubre de 1820, un grupo de guayaquileños deciden independizarse de España y escogen al poeta don José Joaquín de Olmedo para que presida el gobierno de toda la "provincia de Guayaquil”. Él acepta momentáneamente, convoca a un cabildo y pide que se realice una votación para escoger al nuevo Presidente. Ésta fue la primera vez que se realizó el “sufragio libre” en el Ecuador.

- El 11 de noviembre de 1820, al conocer que los patriotas guayaquileños habían logrado una histórica victoria en la Batalla de Camino Real, y que Portoviejo, Cuenca y otras ciudades se habían adherido al movimiento independentista iniciado en Guayaquil, Riobamba proclamó también su independencia.

Desarrollo de los acontecimientos
En la ponencia titulada “La revolución popular del 11 de Noviembre de 1820”, celebrada en un encuentro de historiadores de las provincias de Chimborazo y Bolívar, el Dr. Oswaldo Ruiz Chávez formula un planteamiento sobre los personajes que protagonizaron el movimiento de Riobamba. Dice textualmente: “Los patriotas riobambeños, entre los cuales son dignos de mención especial: Juan Bernardo de León, Ignacio José de Lizarzaburu, Diego Donoso, Bartolomé Donoso, José Moreno de Salas, José Alvear, Baltazar Paredes, Jacinto González Berdugo, José Joaquín Domínguez, Javier Donoso, Javier Sáenz y Basabe, Francisco Chiriboga y Villavicencio, Agustín Velasco y Unda y Melchor Guzmán, apodado el “Cholo Virrey”.

Ruiz destaca que los ciudadanos "resolvieron tomar parte activa en el movimiento separatista. Al caer la tarde de ese día, una multitud del pueblo riobambeño, capitaneado (sic) por Dn. Agustín Velasco y Unda con varios de la nobleza riobambeña, se congregó frente a la casa del ¨Corregidor de entonces, Dn. Martín Chiriboga y León”.

Poco tiempo antes del pronunciamiento, el Corregidor de la Villa huyó a Yaruquíes, lo que facilitó que el movimiento encabezado por el ciudadano Melchor Guzmán se tome el cuartel sin mayores problemas, logrando un cambio de gobierno sin violencia.

En este encuentro, el historiador Daniel Pazmiño señala que 
“quizás existe una exageración en torno al término “multitud” (número grande de personas y cosas). Riobamba, para el año 1820 -según datos del Archivo Nacional de Historia- no tenía más de 2.400 habitantes (…). Y conjeturamos que la mayoría de integrantes de tal “multitud” se encontraba laborando en las propiedades de los terratenientes. Así, el Cholo Virrey pudo estar entre varios hombres del pueblo, dado que estuvieron -según Ruiz- “capitaneados por Agustín Velasco y Unda con varios de la nobleza riobambeña”.

Y sobre el líder popular menciona que “Guzmán debió ser, a no dudarlo, un hombre netamente popular, pues en Riobamba, mal que nos pese, los apellidos Guzmán no tuvieron una connotación de linaje, como los Dávalos, Chiriboga, Cordovez, Lizarzaburu y otros. De tal manera se produce el efecto sicológico de la segregación, que a Melchor siempre se le encontrará en el último sitio de cualquiera enumeración de apellidos. Significa que también la historia tiene sus preferencias”.

Sin embargo, en otra fuente se señala que la población sí quería tomar venganza de los abusos del corregidor, pero fueron los poderosos de la ciudad los que lo impidieron, persuadiéndolos de no realizar acciones violentas: “El pueblo de Riobamba se había amotinado frente a la casa del Corregidor Chiriboga, tratando de tomar venganza en repudio a este realista abusivo. En tales circunstancias mediaron un grupo de caballeros riobambeños, a fin de convencer al pueblo que deponga su actitud, entre ellos: Juan Bernardo de León Cevallos, Estanislao Zambrano, Diego Donoso y Ambrosio Dávalos, acepta el pueblo y en casa de Diego Donoso se firma el Acta de Independencia”.
                                                              
El historiador y poeta Dr. Eudófilo Costales Samaniego, en el Interdiario Independiente “El País” publica una crónica el 11 de noviembre de 1968. Refiriéndose al hecho en mención expresa: “Luego de redactar el Acta de Independencia, los riobambeños se lanzaron a las calles a proclamar que desde ese momento eran libres, el Cholo Virrey fue el auténtico conductor del pueblo”.

A pesar de la facilidad de la toma del poder por los riobambeños y la ausencia de violencia no pudieron sostener sus posiciones; pues, “luego de la derrota sufrida por Sucre en los campos de Huachi, el movimiento fue sofocado y la ciudad cayó nuevamente bajo el dominio de los españoles”.

Las circunstancias en esta ocasión no fueron propicias para alcanzar el objetivo; sólo con la jornada libertaria del 21 de abril de 1822, llega a consolidar definitivamente su Independencia.

Consecuencias: la represión de los españoles
Todo acto tiene una efecto, toda acción crea una reacción. Aunque poco se habla de las consecuencias del 11 de Noviembre, se sabe que fueron muchas y muy violentas. Cuando Sucre es vencido, en Riobamba acantona el escuadrón español del Comandante Payol. De acuerdo al libro Barro Antiguo, de Alfredo y Dolores Costales, que transcribe un artículo de Juan Félix Proaño, este militar “se propuso perseguir a los americanos, al mismo tiempo que aumentar su escuadrón con los hijos del país. Empezó por hacer una requisa de caballos en toda la provincia”

Las órdenes dadas por Payol fueron: que no dejasen un solo caballo en ninguna parte, las personas que reclamasen o si encontraban montado a algún hombre o encontrasen a alguno que manifestara ser insurgente, los matasen.
 En las haciendas colgasen de los pies a los sirvientes y les diesen látigos hasta que entregaran el último caballo. “Todo se cumplió exactamente, y a este pretexto se cometieron asesinatos, robos, estupros; forzaban a las mujeres casadas a presencia de sus maridos, que eran lanceados después de presenciar su deshonra; en fin, no hubo crimen que no se cometiese por aquella tropa autorizada y sin freno”.

Reclutó por la fuerza a jóvenes, adultos y hasta ancianos, padres de familia e imposibilitados. Encarceló a las mujeres para obligar a los esposos a entregarse. A quienes no lograban aprender las artes de caballería los bañaban en público, lo que consistía en una muerte lenta a lanzadas. Si alguien desertaba, al soldado que le seguía en número corría la misma suerte. A quienes reclamaron por sus caballos los enterraban hasta el cuello y pasaban la caballería sobre sus cabezas.

Estos hechos significativos, nos permiten concluir que, cuando se busca la libertad, los hombres y mujeres y los pueblos enfrentan realmente peligros a su dignidad, su fortuna y hasta sus vidas. La historia nos demuestra que para ser hombres libres, se debe sacrificar mucho más que la palabra, pues los cambios profundos no se consiguen con el discurso si no con los actos.

Celebración
“La Ordenanza Municipal del Cabildo riobambeño, del 24 de septiembre de 1920 se anticipa a la conmemoración del primer centenario del 11 de Noviembre. Declara a esta magna fecha como “de Primer Orden de la Independencia de Riobamba”. Declara “próceres” a quienes participaron en el pronunciamiento libertario”. En efecto, en esta fecha, ocurre un suceso importante en la historia del país, pues es el pueblo de Riobamba el que se levanta a favor de la Independencia, se desconoce a la autoridad que responde a España, se toma pacíficamente el cuartel, se forma una Junta de Gobierno y se redacta un Acta de Independencia. Por lo tanto, sí existen factores históricos que permiten considerar un evento histórico independentista, aunque efímero, por circunstancias externas, como la derrota de Sucre en Huachi.



Comentarios