La próxima pandemia

Origen de los coronavirus 2002, 2012, 2020
Fuente: Instituto de salud Carlos II

Recuperado de: https://www.isciii.es/w/origen-del-coronavirus-sars-cov-2

No era difícil comprender que el coronavirus COVID-19 se convertiría en un problema mundial. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió durante más de una década sobre la posibilidad cierta de una pandemia mundial a raíz de la epidemia de Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS)  ocasionada por el  coronavirus SARS-CoV, cuyo brote original también se dio en China, exactamente en Foshan, provincia de CantónChina.

Más de 8,000 personas de 29 países y territorios diferentes se infectaron, y al menos 774 murieron en todo el mundo por SARS de 2002 a 2004. Por otro lado, a partir de 2012 se produjo la pandemia de MERS-CoV, que tuvo inició en Arabia Saudita, de la cual el 35% de los casos reportados a la OMS han fallecido.

EPIDEMIA DE SARS 2002

EPIDEMIA DE MERS-CoV 2012

PANDEMIA DE COVID-19

Por estas dos epidemias, en 2019 ya los expertos advertían que el mundo no estaba preparado y que las posibilidades de una pandemia global están creciendo. Así que, cuando Bill Gates dice en su libro Cómo evitar la próxima pandemia, que: “En aquel entonces, todavía había motivos para creer que era posible contener el virus y que no provocaría una pandemia”, refiriéndose al COVID-19, realmente era tener fe antes que el conocimiento técnico pertinente.

En este mismo sentido, la cuestión es: ¿los ciudadanos, los gobiernos y los organismo mundiales han aprendido y han invertido en recursos y tecnificación para enfrentar la futura pandemia? Recuerden que solo es cuestión de tiempo para que el mundo viva otra situación similar a las de 2002, 2012 y 2020, quizás tan próxima como el 2030.

ESTUVIMOS ADVERTIDOS

LA SIGUIENTE PANDEMIA

A la luz de las condiciones actuales del mundo, de cómo han reaccionado las personas una vez que las vacunas lograron la inmunización, olvidándose por completo de sus temores; y, los gobiernos que se han dedicado a otros problemas olvidándose de las campañas preventivas, la próxima pandemia nos tomará igual de "peligrosamente poco preparados" como señalo la OMS en 2019.

Por ejemplo, en el caso de Ecuador, las principales preocupaciones de los ciudadanos en 2024 serían las siguientes:

Preocupaciones de los ecuatorianos
Fuente: Ipsos

Recuperado de: 

https://www.ipsos.com/sites/default/files/ct/publication/documents/2024-08/Percepci%C3%B3n%20de%20las%20principales%20preocupaciones%20de%20los%20ecuatorianos.pdf

Mientras que una comparación de las preocupaciones de Ecuador con otros países hispanoamericanos va por un camino alejado respecto a la salud:

Preocupaciones de los ecuatorianos
Fuente: Ipsos

Recuperado de: 

https://www.ipsos.com/sites/default/files/ct/publication/documents/2024-08/Percepci%C3%B3n%20de%20las%20principales%20preocupaciones%20de%20los%20ecuatorianos.pdf

Lo que la pandemia de COVID-19 demostró es que los estados no son capaces de cumplir su rol, que su infalibilidad es una mentira, que las burocracias estateles de los países ricos y pobres no fueron capaces de combatirla con eficacia; y, el futuro de la salud mundial será nuevamente un capítulo negro para el planeta, sobre todo para los países en vías de desarrollo que tienen poblaciones más vulnerables y sistemas de salud más precarios.

Análisis de mortalidad
Fuente: Johns Hopkins University

Recuperado de: https://coronavirus.jhu.edu/data/mortality


PREPARARSE O MORIR

Imagen generado con Copilot

En 2019 publiqué un blog llamado "Las pandemias son una peligrosa solución de control poblacional", en el que no solo explicaba las conclusiones de la OMS respecto a , sino que además propuse algunas estrategias que los ciudadanos comunes podemos aplicar cuando nos demos cuenta que se acerca otra pandemia, está vez con un par de años de anticipación.

Sin embargo, la clave está en darnos cuenta a tiempo y no esperar a que nos encierren en una futura y probable cuarentena, durante la cual nuestras posibilidades son limitadas. Por ello, con las experiencias obtenidas durante la pandemia de 2020, puedo mejorar las estrategias de supervivencia que propuse entonces:

Como les decía, en 2019 escribí que: “Las noticias sobre una pandemia suelen estar plagadas de desinformación, razón por la cual no hay que alarmarse cuando llegan los primeros casos al país, pues normalmente son controlados por las autoridades. Cuando el número de muertes se convierta en alarmante, digamos que pasen de las cien víctimas, es hora de prepararse”.

Sin embargo, recordando lo que pasó en 2020, es necesario aclarar que, cundo las autoridades informaron sobre el caso 0, en cualquier país del mundo, ya el número de infectados era enorme; es decir, el número de infectados asintomáticos por COVID-19 se había extendido entre las poblaciones y solo se supo del caso 0 cuando el primer infectado entró grave al sistema de salud estatal.

Por esta situación, sugiero que los ciudadanos comunes nos preparemos antes de que se anuncie el caso 0, detectando entre las noticias del mundo las posibilidades de expansión de un virus hasta convertirse en una pandemia, eso claro para los países occidentales, puesto que, en general, las enfermedades suelen originarse en oriente.

Recuerdo que desde diciembre de 2019 realicé un seguimiento permanente de las noticias que se filtraban sobre el virus de Wuhan y en enero ya advertía por redes sociales que era preocupante la rapidez con la que se extendía por China el desconocido SARS. También recuerdo que el 19 de marzo de 2020, cuando los técnicos de talento humano de la universidad nos reunieron para informarnos que debíamos hacer cuarentena por un máximo de dos semanas, les dije que no deberíamos ser tan optimistas y les sugerí que debíamos prepararnos al menos para tres meses, propuesta que fue apoyada por los médicos de la institución, lo que igualmente fue un pronóstico conservador, si verificamos que en Ecuador la cuarentena duró hasta septiembre de 2020.

Con esto quiero decir que cualquier persona informada tiene las herramientas para advertir el peligro y prepararse para proteger a su familia.

¿Qué hacer en caso de una pandemia?

  • Lo primero que debemos hacer es almacenar agua y alimentos para tres meses, como mínimo; en una familia de cuatro personas recomendaría seis botellones de agua potable 18 a 20 litros y comida precocida o enlatada, como pasta rápida (12 paquetes de espagueti por mes para los cuatro integrantes de la familia: 36 a un costo de USD 82,80), granos secos (20 libras de chochos con alto contenido en proteínas por mes a un costo de USD 40), además maíz, arveja madura y arroz que se conservan bien por muchos tiempo, atún enlatado que puede durar varios años sin dañarse (12 pouch de 85 gr. por mes por cada integrante de la familia: total 36 a un costo aproximado de USD 51,12).
  •  Adquirir medicamentos para los familiares con enfermedades para tres meses, como mínimo, y guardarlos en pastilleros para su uso emergente.
  •  Mantener una mochila de emergencia para 72 horas, que incluya un botiquín con medicamentos para el dolor muscular, estómago, tos resfrío y vitaminas, implementos para generar fuego, agua embotellada, mantas y una parada de ropa para cada integrante de la familia.
  •  Copias en papel y digitales de historias clínicas de las personas enfermas.
  •  Crear un plan de emergencia familiar que puede basarse en el ejemplo de la Secretaría de Gestión de Riesgos del Ecuador.

PLAN DE EMERGENCIA FAMILIA

KIT DE EMERGENCIA

Durante la pandemia, es necesario limitar la transmisión de la enfermedad y prevenir otras enfermedades comunes, que pueden agravar la situación familiar. Entre otros aspectos, es importante:

  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas, acudiendo a hospitales y centros de salud o visitas a personas con los síntomas. En ocasiones extremas deberemos evitar que los hijos asistan a sus instituciones educativas.
  • Lavarse las manos de forma permanente, con abundante jabón, al menos 20 segundo bajo el agua.
  •  Beber mucho líquido mantendrá el cuerpo hidratado y arroparse para evitar otras enfermedades.
  • En el caso de enfermarse se debe acudir inmediatamente a un hospital para limitar la posibilidad de infectar a otros integrantes de la familia.

Con esta preparación mínima se puede enfrentar cualquier pandemia y la cuarentena consecuente, en el caso de que las primeras semanas exista escasez de productos. Como nos enseñó la crisis de 2020, los estados y sus burocracias son ineficientes, pero en dos o tres semanas ya los mismo ciudadanos se habrán autoorganizado para garantizar la alimentación de la población, aunque no podamos decir lo mismo de los sistemas de salud.




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